El misterio del síndrome de Ménière

A principios del siglo XIX, Prosper Ménière, director del Instituto de Sordomudos de París y estudioso de la sordera, describe un tipo de enfermedad que, además de la pérdida de audición y tinnitus, causaba mareos y sensación de taponamiento.

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Con los años, se descubrieron que estas crisis y síntomas del síndrome de Meniere son causados ​​por el aumento de la presión del fluido dentro del oído interno. En pocas palabras, la crisis serían debido por la “alta presión” en el oído.

El Laberinto

El oído interno se encuentra dentro de la mastoides (el hueso detrás de la oreja) y consiste en la cóclea y los tres canales semicirculares óseos (laberinto). El diseño y el funcionamiento de estos canales es tan hermosa y como compleja. En ellos hay una red (endolinfa) que implican membranas y células neuronales, que actúan como sensores de movimiento. La posición y la aceleración de la cabeza en movimiento es capturada por este sistema, que nos ayuda en el equilibrio. Sin un laberinto funcionando bien, estar de pie y caminar sería difícil.

¿Qué causa el síndrome de Ménière?

Aunque hay muchas preguntas y misterios que implica este síndrome, parece que las crisis de vértigo son causados ​​por el aumento repentino de la presión de la endolinfa en el laberinto. Este aumento podría ocurrir por el aumento de la producción o disminución del drenaje de endolinfa causada por alergias, problemas metabólicos, problemas autoinmunes, infecciones o incluso errores de alimentación. Pero la verdad es que hay muchas más preguntas que respuestas y estamos lejos de comprender las verdaderas causas de la enfermedad.

Los síntomas

Una crisis de Ménière típica comienza al sentirse taponado durante minutos u horas oídos. Después de este período puede aparecer vértigo (mareo rotacional) intenso, zumbido, náuseas y vómitos. Aparte de la pérdida de la audición durante estas crisis, algunos pacientes pueden experimentar incomodidad con algunos sonidos. Estas crisis pueden durar horas. Algunos pacientes han empeorado después de bastante crisis repetidas a lo largo de los años.

Diagnóstico

El cuadro clínico descrito anteriormente unido a la investigación de otros problemas de salud que pueden estar detrás de síndrome de la Ménière son las herramientas más importantes para el diagnóstico.

Algunas pruebas como la audiometría y electrococleografía también son útiles para el diagnóstico. La audiometría puede dar fe de la naturaleza flotante de la audición durante las crisis, con pérdida severa especialmente en una fase temprada de la enfermedad. Los analisis de sangre también pueden ayudar a detectar los factores metabólicos implicados.

Tratamiento

Debido a la característica de la enfermedad un tanto “misteriosa” de Ménière, algunas de las opciones de tratamiento son empíricos, basados ​​en estudios clínicos que demuestran su resultado, a menudo sin saber el camino exacto que pueden ocasionar.

Podemos dividir el tratamiento en las medidas generales, medicamentos orales e inyectables, medicamentos y procedimientos quirúrgicos aplicaciones intratimpánicos. En general, las convulsiones se tratan con medicamentos orales o inyectables para sedar el laberinto y contener la náusea.

Otros fármacos, como los medicamentos dentro del tímpano y algunos procedimientos quirúrgicos se pueden utilizar para contener la recurrencia y gravedad de las convulsiones.

Dependiendo de la severidad y la progresión de la pérdida auditiva el uso de audífonos puede estar indicada y, más raramente, el implante coclear.