Sordera curable Vs sordera tratable

Muchos pacientes con enfermedades como la otosclerosis y otitis crónicas han sido curados de la sordera después de la cirugía o el tratamiento médico. Un paciente satisfecho con este tipo de resultado, inevitablemente, tiene contacto con otras personas que tienen algún tipo de sordera, les hablará de cómo ha mejorado mucho y será feliz. Esto hace que muchos vienen en busca de la misma solución, el mismo “milagro”. Pero como todos sabemos, no hay milagros, al menos en la medicina …

Sordera en bebés

Esto nos lleva a un tema ya hablado aquí antes sobre los tipos de pérdidas de audición y sus posibles tratamientos. Hay tres tipos de sordera y algunas decenas de causas para cada uno.

Tipos de sorderas

La sordera conductiva

Causada por alteraciones de la conducción de sonido en el conducto auditivo externo, el tímpano y el oído medio puede en muchos casos ser abordado por cirugía con un objetivo curativo, aunque esto no siempre es posible.

Sordera neurosensorial

Procedentes de los daños de las células nerviosas (células ciliadas en la cóclea) o del nervio auditivo, sólo se puede curar en unos pocos casos.

Mientras que la cura de la sordera neurosensorial debe tratarse con audífonos, implantes cocleares o terapia de rehabilitación del habla.

En pacientes que han perdido completamente su audición o el mismo que nació sin el uso de implantes puede hacer que se oyen, pero esto no significa que la curación, ya que la persona escucha dependiendo del dispositivo, así como la necesidad de un diario de la medicación hipertensiva para mantener su presión arterial. Es lo que llamamos el tratamiento paliativo.

Sordera por pérdida de audición mixta

Este tipo de sordera se describe así cuando hay pérdida de la audición causada por los dos mecanismos descritos anteriormente.

En la tabla a continuación incluyen tener algunas de las principales causas de pérdida de audición que se encuentran por nosotros, divididos por tipo y su potencial curable versus tratable.

Tabla sorderas tratables versus curables

Por último, pero no hay que olvidar que además de la sordera curable y tratable también es a menudo ¡prevenible! Usted sabe los factores de riesgo y lo que puede hacer para preservar su capacidad auditiva. Asimismo, recuerda siempre, cada caso es único y la experiencia de cada paciente al tratamiento es única también.